OPINAR EN TIEMPOS ODIOSOS

La verdad es que el lenguaje humano se fue diferenciando del de otras especies porque nos encanta cotillear. El cotilleo es el origen más plausible de nuestra compleja forma de comunicaciónUna abeja solo necesita saber dónde están las flores que hay que libar o si hay alguna amenaza en el entorno. Nosotros, los humanos, necesitamos chismorrear, hablar indiscreta y maliciosamente de otros, fisgar, husmear en la vida ajena.

Este texto es muy verdadero, nosotros tenemos una manera tan peculiar de comunicarnos, no sabia que tenia un concepto, lo desconocía pero para todo tenemos algo, tanto nuestra comunicación física y verbal. A veces con nuestros gestos podemos decir mas que si hablaramos 100 palabras y es algo tan curioso porque podemos saberlo de manera inmediata que nos quiere decir la otra persona.

La globalización del chismorreo

La única diferencia entre hoy y ayer es que hoy el chismorreo se ha hecho global y descontrolado. Primero fue la palabra, y hoy es internet. La red ha venido para cambiarlo todo. También el universo de la expresión libre. No me cabe ninguna duda sobre las bondades que el ciberespacio tiene para un debate público más robusto, plural y extenso indispensable para la democracia. Hoy, cualquiera desde la intimidad de nuestro ordenador no solo podemos informarnos de cualquier cosa y a través de cualquier fuente de información que nos plazca, sino que, además, podemos intervenir en prácticamente cualquier debate que tenga lugar en cualquier parte del mundo.

Desde nuestro hogar o lugar donde nos encontremos podemos ser participes de cualquier cosa en la que se este debatiendo o comentando un tema de nuestro interés y también decir nuestra opinión o pensamiento respecto a lo que ellos estén viendo, los medios nos han ido facilitando esa parte lo cual nos ayuda a aprender también de los demás

Los grandes propietarios de la red deben asumir de una vez su responsabilidad como industrias de riesgo.

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